Páginas

martes, 26 de enero de 2016

'Tauromaquia: Pasado-Presente vs. Neoliberalismo y Postmodernidad' por José Francisco Coello Ugalde

Vía: Aportaciones Históricas Taurinas Mejicanas. (Artículo completo)

En este siglo XXI que marcha a velocidades extraordinarias, se desvelan con igual ritmo un conjunto notable de síntomas impuestos por la postmodernidad, voz cantante que se impone sin misericordia alguna. Como un “tsunami” está arrasando con todo, o casi todo, y en ese “casi todo” han tenido que dar cara segmentos de una sociedad que debe habitar este mundo bajo nuevas condiciones. Las puede haber de supervivencia, laborales, de ingresos justos o no. Es decir, se lucha por conseguir una vida digna en algo que se niega reconocer ese esfuerzo, pues los dictados del nuevo principio que se impone así lo establece con lo que, los sistemas de producción que alguna vez plantearon Marx y Engels en las teoría del socialismo científico parecen ya no existir en su estado original. (...)

   Entre todos esos factores se encuentran también los de nuevas ideologías o la exaltación de otras. El fundamentalismo parece ser su mejor bandera. Y es esta condición la que viene causando modificaciones muy severas en una sociedad como la nuestra, que parece confrontarse cada vez más, por ejemplo, en casos como el de la tauromaquia.

    Pasado y presente han entrado en conflicto, y es que nuestra sociedad, en su más reciente actitud parece correr el riesgo de perder toda comunicación e información sobre lo que el ser humano en cuanto tal; o este involucrado en nuevas estructuras que integraron y han integrado la escala social en sus distintas composiciones; pareciera ya no representar el suficiente motivo de cohesión, destrucción y vuelta a su nueva integración entre este conjunto de representaciones. Por tanto, el corte parece ser abismal, pero también muy peligroso, pues se abandona ese registro histórico en el que han ocurrido todos esos procesos, lo que significa también alejarse para entender aquellas complejas construcciones, con sus ideologías, creencias, esquemas de operación, expresión y entendimiento que nos llevaría a reconocer, entre otros componentes, aquellos que jugaron un papel relevante a la hora de construir modelos de creencia, o aquellos relacionados con procesos rituales o el que se concibe como el de un imaginario cotidiano bajo el cual fue integrándose durante varios siglos la tauromaquia. Dicha expresión ha podido depositarse en este siglo XXI, evolucionada, aunque conservando esencias originarias relacionadas en lo fundamental con el sacrificio y muerte del toro. Este acontecimiento ocurre a la luz del día y es, incluso, inversamente proporcional a las matanzas colectivas que se llevan a cabo, por ejemplo, en los rastros. (...)

 Sin embargo, un sector minoritario pero no necesariamente marginal de la sociedad, cuestiona y ha cuestionado el hecho de que las corridas de toros tengan que representarse en medio de toda su realidad. Ellos se oponen bajo el argumento de que se mata al toro con las tres agravantes, de que somos –digamos sus creyentes- seres a un paso de la aceptación y fomento de la violencia. Ellos creen que incluso, los niños que acuden a la plaza, son blanco vulnerable y fuente perfecta para concebirse ya, en su etapa adulta como auténticos asesinos en potencia. Su actitud frontal, cerrada, omisa para con quienes podemos argumentar el porqué de este espectáculo, hoy día, se han fortalecido no solo por vía de la internet, sino por las redes sociales (twitter, facebook, instagram…) y otras herramientas que les permiten aglutinarse con sorprendente rapidez, hasta el punto de articular auténticos escudos con que se sirven para salir en defensa de “su” ideología que la respeto pero que no la comparto.(...)

 Ya lo apuntaba desde el principio: Postmodernidad o neoliberalismo, junto con nuevas y más intensas ideologías que se decantan por ciertos fundamentalismos, no quieren detenerse a escuchar la voz de una representación que viene desde la noche de los tiempos y que hoy alcanza el siglo XXI bajo la dura amenaza de su desaparición.

No hay comentarios: