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domingo, 21 de marzo de 2021

Desfigurar

Vivimos en la sociedad de la desinformación (de la información sesgada) interesada. Dentro de las múltiples causas que origina tal fenómeno se quiere inculpar a las redes sociales, cuando éstas no son más que el altavoz que antes representaba el patio de vecinos o la plaza del pueblo a mediodía en día de mercado. Un altavoz más universal donde la mentira se puede hacer más grande o la difamación más cruel. 

Muchas veces sucede como en el tweet que aparece arriba que demuestra el desconocimiento interesado o no del tema que se habla, consciente o insconscientemente, no sabemos que es más preocupante, en el que  se tergiversa la realidad o la historia en base a unos argumentos completamente aceptados por la sociedad vacua que soportamos, de la que no nos podemos salir para no ser tachados de marginales, desubicados y lo que es peor intolerantes (por no nombrar una palabra que define a un movimiento político reaccionario, para eliminar cualquier posibilidad de razonamiento al que piensa diferente). 

Su supremacismo moral e intelectual, les lleva a escribir razonamientos descontextualizados, apropiándose de hechos o argumentaciones históricas que nada tienen que ver con el presente. No podemos comparar hechos ocurridos hace 500, 300, 100 años, incluso menos con el pensamiento parvulario que campea en la actualidad. Todos los -ismos persiguen para apropiarse de la verdad absoluta los sucesos históricos mirándolos con la perspectiva social actual, y nada más lejos de la realidad.


Las causas pueden ser muchas que nos llevan a esta vorágine de incongruencias diarías, para servidor la ignorancia y el atrevimiento para querer ser el más listo del grupo. Más valía menos teclas y más páginas escritas.

Este razonamiento debemos aplicárnoslo los aficionados a la Tauromaquía, donde también el patio de vecinos cibernético es en ocasiones insoportable e insufrible. Pensar que ni la sociedad, las costumbres, los toros, los toreros son los mismos de hace 200, 100, 50 e incluso 25 años. Donde hoy no toleraríamos toros de 7 pases y a matar, mansos reculados en tablas, caballos despanzurrados por el albero, ni mucho menos faenas sobre los pies, sin ligazón ni continuidad. Es para preguntarnos, por ejemplo, a tantos que nos apuntamos al gallismo si no hubiéramos sido los primeros en abroncarlo en su últimas tarde en Madrid.

Valga esta reflexión, no para exculpar y tragar con todo el neotoreo y las martíngalas del taurinismo rampante, pero sí para pensar y valorar en cada momento situación lo que estamos viendo y sintiendo, y cuanto difícil es ser coherente como aficionado a la Tauromaquía, por consiguiente un elemento más de la sociedad del s. XXI.

El aficionado díscolo

viernes, 19 de marzo de 2021

Recordando unas fallas de Fandiño

19 de marzo, día de San José, teníamos que estar en plena vorágine fallera, festiva y taurina, pero esta casi endémica pandemia nos esta modificando en exceso la vida.


   Paseando por una desconocida Valencia en estas fechas, ayer me encontré con la preciosa plaza de toros de Valencia, en un día que tenía que haber sido un hervídero, estaban las luces apagadas, en silencio, y servidor fue invadido por una extraña emoción que reventó por los lagrimales.

  Rememoraré una tarde del 18 de marzo del 2012 donde el león de Orduña, Dios lo tenga en su glooria, se reafirmó en lo que quería ser una figura del toreo, pero una vez más el sistema engangrenado a la Fiesta se lo escamó.  

    Iván Fandiño, torero

     Ayer en el albero de la plaza de Valencia un torero que quiere ser algo en todo esto dió una lección de pundonor, voluntad y valor con su firmeza delante de dos fuenteymbros, los mejores de la tarde pero sin peritas en dulce ante los que había que estar. Iván Fandiño apuntó muy alto, no se dejó ganar, más bien sale catapultado hacia arriba pero con toros de los que piden firmeza y saber estar no la babosa chochona que viene y va y admite ciento y pico muletazos. En sus dos toros estuvo firme, variado en quites, no rehuyendo la pelea que le presentaron, ni el viento más que molesto ni Escribiente ante el que con tres tandas de naturales en la faena precedida de quites por chicuelinas ceñidisimas respondidos por David Mora por unas no menos ajustadas gaoneras, que a la postre sería de lo mejor de la tarde por su parte. Tampoco le perdió la cara a Adulador un toro con hechuras para embestir, que le costaba tomar los engaños pero repetidor cuando se metía en la muleta, donde Iván mejor con la derecha nos obsequió con dos series finales de buena colocación, ligazón y hondura para sacar los mejores pasajes de una feria de tono más que mediocre, y como guinda el tirarse a matar para no perder los trofeos y la salida en hombros más que justificada. En condiciones normales tendría que salir ganador de los premios oficiales pero aquí con las consabidas martingalas y conspiraciones mediático-político-empresariales cualquier cosa puede pasar, si no al tiempo.


jueves, 18 de marzo de 2021

Queremos volver


 A veces es bueno parar, para volver a empezar.
 
Nota: Elegimos para comenzar con el blog, por allá el julio del 2009, esta foto de Granero con un Domecq de los años 20. Nos reiteramos en ello.