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martes, 24 de noviembre de 2009

El enemigo en casa




No hace falta que se apruebe la ILP en Catalunya prohibiendo las corridas de toros, algunos de los llamados taurinos están dando argumentos suficientes a los animalistas y abolicionistas para que no cesen en su empeño.
Lo descubro ayer en hasta el rabo todo es toro, y todavía no entiendo como en un portal taurino dirigido por un periodista taurino¿? se puede publicar semejante artículo  lleno de despropósitos mal argumentados, mezclando churras con merinas, dando la razón a todos los que les molesta la sangre y el sufrimiento no sólo de los animales sino de las personas, fruto de la asepsia mental que se ha creado en nuestra mal llamada sociedad del bienestar.

El sr. Juan Antonio Campos Palomo dejan perlas como éstas:

"Entonces debemos de dar el gran y definitivo paso hacia las corridas de toros sin sangre que además de callar para siempre a la gente que tenemos en contra aumentaría considerablemente el número de aficionados a la fiesta taurina."


"Siempre que ha habido cambios en la fiesta taurina ha habido críticas y se ha dicho que era su fin pero la fiesta taurina siempre ha salido hacia adelante y yo creo que más reforzada aún."

"En la actualidad ya se pica poco al toro. Con una puya de tentadero se vería al toro más tiempo en el caballo y la suerte de varas sería más bonita"

"El toreo de capote y la faena de muleta serían igual que ahora ya que como he dicho antes en la actualidad el toro apenas se pica y con dos topetazos con el peto bastaría."

"Una prueba de mi razonamiento es que muchas figuras ya están lidiando este tipo de corridas en ESTADOS UNIDOS, PORTUGAL, CHINA ETC. Figuras como ENRIQUE PONCE, EL JULI, ORTEGA CANO, RIVERA ORDÓÑEZ, EL FANDI, ANTONI DOMECQ, JAVIER CONDE ETC."
 

En eso tiene razón la suerte de varas en muchas ocasiones es un simulacro, y los figurines en las incruentas ¡manda güevos!,  imponiéndose el pase, pase y más pase al animalito tontón.

Lo que nos puede reconfortar con la que esta cayendo, son entrevistas como la realizada a Pere Gimferrer en ABC o artículos como el de Albert Sánchez Piñol publicado en "català" defendiendo con extraordinarias argumentaciones la fiesta de los toros, que leí ayer en Cornadas para Todos, aquí van dos pàrrafos:

"Volen veure l’autèntic dolor animal, una suma astronòmica de dolors? Vagin a la indústria alimentària, als escorxadors del planeta Terra. Allò sí que és obscè. Centenars de milions de gallines creixent en un espai tan reduït que pateixen atròfia a les ales; tubs digestius que no tenen cap altre objecte que deglutir hormones. Quina és la diferència, doncs?Que la mort del toro és pública. Au, vinga, siguem sincers: allò que ens repugna no és el dolor de l’animal; allò que se’ns fa insuportable és presenciar-lo, saber que existeix. Que el Gran Germà no ens l’amagui rere una cortina de fum. I això només té un nom: hipocresia."

"El toreig és una de les arts més excelses que s’hagin inventat mai. És la fórmula més física de ballar sobre l’abisme. És dolor, esforç i esforç de superació, i a sobre, de vegades, el torero ho fa bonic. En les poques ocasions que una bona orquestra acompanya l’exercici, el nostre esperit s’eleva. Sí, ja ho sé: amb aquest article estic perdent amics. Però és que aquesta és la tragèdia dels antitaurins: que el dolor de la bèstia els ho eclipsa tot; només veuen el que duen als ulls."

 Por eso lo más grave es que tenemos el enemigo en casa y como dice el refrán: "Señor guardame de mis amigos que de los enemigos ya me guardo yo".

sábado, 3 de octubre de 2009

Donde más les duele


Foto: Carlos Cazalis for The New York Times

Cada vez que una persona del mundo de  la vanguardia cultural catalana, de reconocidas cualidades artísticas y de ideologías progresistas, nacionalistas, claramente de izquierdas que declare sus ideas a favor de la fiesta de los toros o se deje ver en un tendido de una plaza de toros les debe de doler un montón a todo ese conjunto de gente que están apoyando la abolición de los festejos taurinos en Cataluña, a todo ese conjunto de personas que están confundiendo las corridas de toros como un símbolo de españolidad, de tradiciones castizas y que cree que los toros existen en Cataluña por imperativo legal desde tiempos no tan remotos, y que bajo de la capa de la progresía, del catalanismo y de la cultura (de la que se creen los verdaderos poseedores) intentan aniquilar una parte de libertad a los que no piensan como ellos.

Cuando personas como Pere Gimferrer, (poeta, crítico, traductor, editor)  hace declaraciones a favor de la fiesta y firme el manifiesto a favor de la fiesta, Serrat acompaña a su amigo Sabina a ver a José Tomás (y la gente rompe sus discos), Albert Boadella se declare taurino y publique artículos (uno titulado "Los puritanos" en el 2001)en contra del catalanismo intránsigente, o artistas reconocidos como Miró, Dalí, Barceló  y muchos más, defienden la Fiesta les debe descolocar y cambiar la argumentación también estructurada que llevan tiempo construyendo en  una dudosa defensa de los animales.





La lástima es no haber encontrado Carod-Rovira motivos para decir que las corridas de toros habían nacido en Cataluña, por que entonces todo podía haber cambiado y entonces la Generalitat hubiera apoyado las corridas en todo el Principado, hubiera montado plazas en todos los pueblos, hubieran habido subvenciones "a troche y moche"y hoy en TV3 podríamos ver más toros que en Castilla-La Mancha TV.


Foto: Carlos Cazalis for The New York Times

Como guinda les faltaba el artículo del New York Times, firmado por Michel Kimmelman, crítico de arte, titulado: "En una región de España, un crepúsculo de matadores", donde retrata la situación de la fiesta en Cataluña, analiza sus controversias políticas y habla del impacto mediático de José Tomás en la ciudad condal los últimos años, especialmente les debe de doler ver al matador con la señera catalana en la mano cuando sale a hombros, la seña de identidad que algunos quieren hacer exclusiva de ellos, más nacionalistas y patriotas que nadie y a los que no piensan como ellos enseguida se les tacha con diversos adjetivos (a eso se le llama intransigencia, pero ellos bajo la capa del progresismo y de la intelectualidad intentan parecer los más tolerantes del mundo, es el sino de los tiempos actuales).


Foto: Carlos Cazalis for The New York Times





Lo que sucede es que quieran o no estos dos animales no son  incompatibles, los incompatibles e intolerantes son algunas ideas de algunas personas que para reafirmar sus ideologías excluyen y no suman.