Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta Andrés Roca Rey. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Andrés Roca Rey. Mostrar todas las entradas

sábado, 18 de marzo de 2017

Sabía a donde iba

Servidor hace tiempo que a este tipo de figuras se borró, voy a pocas muy pocas, no porque tenga nada contra las figuras o figurines porque son consideradas como tales, entre otras cosas porque como reza en mi cabecera una frase del maestro JoaquínVidal, soy del que lo hace, si no porque lo que significa asistir estas corridas de figuras es algo que va contra mi concepción de este santo arte de la Tauromaquía, toros descastados, desfondados, arreglados sospechosamente de pitones, apariencia de estar bajo efectos psicotrópicos, plazas llenas de público festivalero que aclaman pases vulgares, silban al picador por incluso no hacer lo más mínimo, de pocos aficionados que somos los que nos vemos cada tarde cuando lo que abunda es el cemento, cada cual con su ideología todas respetables.
Me borré porque salía enfandado y a los toros no voy a enfadarme, ni a divertirme, voy a emocionarme, a sentir como un hombre es capaz de hacer con una bestia lo que servidor es incapaz de hacer con un caniche, dominar, llevar donde quiere a un animal salvaje que sólo piensa en defenderse. Pero mi hija le ha entrado en el cuerpo este gusanillo de los toros, y por simpatia, cercanía en la edad, carisma y porque no decirlo valor, le gusta Roca Rey, y alli que fuímos.

Sabía que pese a ver dicho d. Alvaro Nuñez del Cuvillo había dicho que la corrida era la típica de Valencia, argumento mánido por todos los ganaderos del circuito, a lo que había que contestarles que poca vergüenza tienen en traer una corrida como esa a Valencia, porque eran mal presentada, sospechosos gracias  al enfundado, sin fuerza, ni fondo, sin transmisión ni casta, sin verlos en el caballo, eso sí muy nobles y colaboradores.

Sabía que el tercio de varas me lo iban a robar, por completo, es decir me estan quitando un tercio de mi entrada, y para mi el más importante par ver el poder del toro.

Sabía que el Fandí iba a hacer su show, y encima desperdiciando el mejor lote.

Sabía que Manzanares, el niño de la comodidad, iba a ir arropadito y que si no le salía el toro chochon que se mantiene no iba a hacer nada, el primero no se mantuvo, el segundo sobrero de don Victoriano pedía más mando y el no estaba para compromisos. Por lo único que me gusta verlo es su manera de interpretar la suerte suprema, a cada cual lo suyo.

Sabía que Roca Rey iba a reventar la plaza, con sus hooligans, su actitud, su valor, sus ganas de ser, pero me gustaría verlo delante de un toro con poder no un toro vencido porque ya se sabe que si no hay toro nada tiene importancia. No se le puede negar valor, ni quietud, ni pisar terrenos comprometidos, pero todavía estoy esperando una tanda de toreo profundo y de mando, no sólo de arrimones, y pases por detrás vive el hombre.

No sabía que iba a ver un quite del peruano toreando a una mano que tuvo más profundidad que todos los medios pases que se pegaron en toda la tarde, ni sabía que iba a tener tan buena compañía donde me encontraba, y es que en esta santa afición es lo bonito que tiene nunca todo es predecible, ni esperado, o al menos así tenía que ser.
Punto final a mi feria de fallas.

viernes, 18 de marzo de 2016

Viene arreando

Llegado el primer mano a mano, el de la renovación, el del cambio o mejor llamarlo el del recambio, se pudo apreciar que lo que viene ser una quimera, un slogan, una campaña de marketing de empresarios y revisteros, puede pasar a ser una realidad, puede ser que a estas horas algunos que se apuntaron con la soberbia de tener ganada la batalla de antemano tengan un regusto amargo en el paladar. Cuanto mejor hubiera sido en vez de los manidos manos & manos ternas bien compuestas.

Ayer un chaval de menos de 20 primaveras, llamado Roca Rey, dejó claro que quiere ser torero, o mejor dicho, que es torero, con valor estoico, quietud, entrando en todos los quites y réplicas al compañero, viendo toro en todos los terrenos, planteando batalla donde quería el toro, en terrenos comprometidos, que saber torear, aunque de esto hubo menos, porque tiró en exceso del toreo accesorio, de arrucinas, pases por detrás, pases por alto, que no de pecho aunque de estos también hubo pero menos. Cuando de verdad se pusó en su segundo, cuarto de la tarde, un manso que se dejó, hubo dos series con más verdad, con una serie de naturales, largos y profundos, de los que te levantan, pero luego nada más, para satisfacer al público festivalero de los tendidos no se necesitaba toreo de verdad, al contrario, corean las florituras y como bien saben los autócratas al vulgo hay que darle lo que pide.

A Talavante, que como siempre salió con retraso al ruedo, le apretaron se tuvo que poner pero menos, se colocaba pero tirando de encimismo, mucha postura, mucha floritura, le faltó algo muy importante, torear de verdad, dejarse de alaracas, y la tarde se le fue aunque paseara una oreja playera a favor de obra.

La materia prima era de don Victoriano del Rio y su segunda marca Toros de Cortés, que al parecer tuvo dificultades en los reconocimientos, pasando lo que pasó nos lleva a pensar como serían los que no pasaron. Tenían romana, pero las caras especialmente las defensas cornúpetas dejaban demasiadas dudas, luego escasos de fuerzas, alguno inválido, pasaron inéditos por el matalón exceptuando los dos últimos que arrearon un poco más, luego adolecieron de exceso de mansedumbre buscando siempre los terrenos de afuera, apretando hacia los mismos, porque si algo tuvieron fue castita que les hacia ponerse en momentos un poco asperos, y eso ya se sabe que a los de arriba del escalafón no les gusta, y ya lo sabe don Victoriano si no cambia los pondrán en la lista negra.

Buena tarde de las cuadrillas con mucha profesionalidad, saludó Iván García. En el primero fue cogido a la salida de un par Santiago Acevedo.

lunes, 6 de octubre de 2014

Una novillada más, lo mismo de siempre


Cerramos nuestra temporada taurina con una novillada en la que antes era nuestra plaza, que nos han extirpado a muchos aficionados valencianos, y en la que una vez más, tras habernos engullido toda la feria d'Algemesí, quedan muestras evidentes del poco esperanzador panorama novilleril que a la postre tiene que barrer la rutina del escalafón superior, mostrando más monotonía que esperanza.

Novillada de los festejos del 9 d'Octubre en la plaza de toros de Valencia. En tarde de temperatura agradable, con un cuarto de entrada en los tendidos, con más autobús que los habituales, bajo  presidencia del sr. Peris, se lidiaron 6 novillos de los Chospes por los novilleros Jorge Expósito (vuelta tras petición y silencio), Varea (palmas y palmas) y Roca Rey (Vuelta por su cuenta y oreja).

Silencio a la novillada de los albaceteños útreros de los Chospes, más que justitos de presentación, alguno por debajo de los mínimos, faltos de casta, de raza y fondo, que le hacía venirse a menos en las largas faenas de muleta, en el caballo se dejaron y tán solo apretó en dos largas varas Pescadero-29, pero también acabó desfondado. Nobles hasta las trancas, no dieron sensación de peligro, es decir, no transmitieron emoción, unos más ideales para el toreo moderno y cómodo que quieren los 'figuras'.

Silencio para Jorge Expósito, con mucha voluntad pero demasiada carencia de sitio e ideas, nos volvió a ilusionar en una serie con la zurda a su primero, recordandonos tiempos en los que nos ilusionamos, luego se perdió. En su segundo no supo exprimir las embestidas largas y codiciosas hasta que se desfondo a pesar del largo metraje de su faena. Fue prendido en la primera entrada a matar. Para hacerselo mirar por parte de sus mentores.

Palmas al chaval d'Almassora Varea, con el recién estrenado apoderamiento por parte de un productions, nos dejó en su primero evidencias de las maneras que nos hacen esperanzarnos tanto con el capote toreando a la verónica como con la franela, temple, mando, mano baja, trazo largo, buena zurda pero en su debe adolece de las carencias actuales colocación y sitio, y ese pasito falta hacia delante. También tiene que mejorar su manejo con las espadas, tirarse con más convicción. A su segundo un desfondado y desrazado novillo, intentó justificarse pero no hastío, también se debe saber cuando hay que pasaportar al burel.

Palmitas para Roca Rey, peruano avalado por el maestro José Antonio Campuzano, también gusta de mover el capote, no rehuye a quites, firmeza de planta pero con la franela se queda en el que da pases a montón, acompaña y tira de repertorio. Su primero pedía más mando tan sólo tuvo firmeza pero acabó donde quisó el utrero, en chiqueros. A su segundo el que tuvo más fondo y poder tan sólo dio pases cambiados, por detrás hasta que lo levantó, luego demasiada muleta retrasada y viaje corto. Tras estocada tendida cortó una oreja playera.

Palmitas a la corrección de las cuadrillas, a caballo destacó Pedro Manuel Muñoz.

Silencio a una presidencia ejercida por el sr. Peris, que dejó pasar alguna raspa en la novillada, y concedió una orejita playera sobre la campana.