Páginas

sábado, 4 de febrero de 2012

Adolfo Martín hablo claro en Museros


Interesante y amena la charla de ayer del ganadero (y gran aficionado, como con razón se autoproclomo) Adolfo Martín en Museros promovida por Asabaf y la Cuadrilla del Arte, peña taurina local, con José García Pastor (otro gran aficionado) como alma mater y presentador del acto ejerciendo de maestro de ceremonias el periodista Angel Berlanga, profesional con la lección bien aprendida dada su procedencia desde Aplausos: charla amena, mucha historia pero no molestar en absoluto al stablisment ni a las figuras gediesistas, si acaso cargar de vez en cuando contra los que quieren reivindicarse y contra el pétreo de Galapagar, como les digo muy fiel a su maestro omnipotens.


Entre muchos comentarios, anécdotas, historias de ganadero y aficionado ante el panorama actual, dijo cosas como estas:
Hoy no se habla de toros, por ningún sitio, no se vive la Fiesta.
La Fiesta la salvan los aficionados y el Toro.
Las virtudes del encaste Saltillo son fijeza, transmisión, temple, humillar.
Los toreros hoy no quieren competencia ni compromisos, demasiada comodidad, esto no había pasado nunca en la tauromaquia.
Hoy ni matadores, ni cuadrillas saben torear o lidiar estos toros de este encaste.
No sería bueno que entraran las figuras a matar sus toros.
Existe una falta de profesionalidad por parte de todos: toreros, empresarios, aficionados.
Echa en falta en la feria de Fallas a Tomás Sánchez tras la actuación del año pasado ante sus toros.
No está en contra de las fundas aunque el casi no pone, sólo en toros con compartamientos difíciles.
La fiesta para salvarse necesita el Toro, profesionales que se pongan a torear, empresarios profesionales sin cambios de cromos.
Con la que esta cayendo a la feria no es hora de hablar de los derechos de imagen y montar la que se ha montado.

1 comentario:

Fernando dijo...

En una cosa no estoy de acuerdo,! las fundas jamas Ganadero!.El comportamiento del toro en el campo siempre ha sido difícil, pero jamas ello justifica su manipulación.